“Para
servir al compatriota chileno, con amor y solidaridad”
Nuestra gestión consular también se inserta en
este mes de la Patria Chilena, por cuanto recibimos el nombramiento oficial
de nuestro Gobierno de Chile, el 23 de septiembre de 2004,
ustoen el tiempo que emprendíamos una
gira cultural a México para relevar la figura de Pablo Neruda, que justo en
ese mismo día, se conmemoraba el centenario de su natalicio. Para nosotros,
fue una feliz coincidencia, por cuanto Pablo en las múltiples actividades
que realizó en vida figura la Consular, la cual con tanto brillo realizó,
primero en el Oriente; luego, en Buenos Aires, posteriormente en Barcelona y
Madrid para continuar en ciudad de México y culminar en los últimos años de
su existencia, como Embajador en Francia.
Al retorno a Valencia, asumimos el cargo, al cual ya se había agregado el
beneplácito del Gobierno Bolivariano de Venezuela, y de ahí en adelante, en
la condición de Cónsul Honorario, hemos venido tratando de llevar a cabo una
acción en apoyo de toda nuestra comunidad chilena, establecida en la región
central de Venezuela., con una idea, que podría trasuntarse en la expresión
siguiente: “ Para servir al compatriota chileno, con amor y solidaridad” .Y
quizás, una de las programaciones más relevantes en estos años ha sido
encimar a este periodo, como el mes de Chile, por cuanto fue en un 18 de
septiembre de 1810, cuando iniciamos el proceso para contar con una
República, la cual fue lograda por los antepasados históricos, el 5 de
abril de 1818, al sellarse la independencia con el grandioso triunfo de
nuestras huestes en la batalla que se escenificó en los campos de Maipú.
Tal
gesta independentista se ha venido celebrando desde los albores del siglo
XIX con una diversidad de actividades cívicas y castrenses, provocando hasta
la creación artística, como ocurrió con el insigne Don Andrés Bello, quien
llegó a componer la “Oda al Dieciocho de Septiembre”, en homenaje a tan
gloriosa efemérides. A partir de inicios del siglo XX, empezó a cobrar
relevancia, igualmente, nuestro baile nacional como es la cueca, mirada y
observada con curiosidad por la aristocracia, pero que el pueblo la bailaba
en las inmediaciones de la Alameda, particularmente, detrás de la Iglesia de
San Francisco, con brío y entusiasmo, hasta que tal composición musical tan
nuestra, se empinó por encima de los grandes salones, para convertirse en
el baile que nos estremece para los días dieciocheros, donde emana desde
todo nuestro ser esa chilenidad, que nos configura por igual –cualquiera
haya sido el punto geográfico, donde hayamos nacido- en ese territorio que
se extiende desde Arica hasta el extremo austral de esa faja terrígena,
por aproximadamente unos cinco mil kilómetros.
Así se explica, que en Valencia como en múltiples comunidades de chilenos
establecidos en el mundo entero, el 18 nos atrae, nos saca de nuestra
cotidianidad, tal como si estuviéramos en nuestro Chile interior, que
renace una vez más después del lluvioso y frío invierno y se dispone a vivir
una de las más hermosas estaciones del año, como lo es la Primavera.
Nuevamente, y por cuarta vez consecutiva, celebraremos a todo dar nuestro
septiembre, con el apoyo de nuestra Embajada de Chile y diversas
instituciones venezolanas, el cual ha ido incorporando otros sucesos , que
aunque tristes, se han constituido para siempre en nuestra memoria
histórica, como la inmolación del Presidente Salvador Allende Gossens, el
fatídico 11 de 1973, quien enfrentó a la muerte como auténtico republicano,
sin temores, ni debilidades lo que le ha otorgado esa trascendencia
histórica universal, y por supuesto, la desaparición física el 23, de
nuestro Premio Nóbel de Literatura, Pablo Neruda, que al igual que Gabriela
Mistral, por haberse ambos coronados con el Premio Nóbel de Literatura, les
pertenecen de la misma forma a todo el continente, que se descuelga al sur
del Río Grande y termina en el territorio antártico.
De ahí,
que en el “Mes de la Chilenidad”, en primer término daremos gracias a Dios
por el presente y futuro de nuestra nación en una Misa “a la chilena”
inicial, con la presencia de una imagen de la Patrona de Chile, de los
primeros tiempos y de los actuales, como lo es la Santísima Virgen del
Carmen. Hemos, asimismo, incorporado expresiones culturales de nuestro país,
a través de una muestra de Cine Chileno, manifestaciones locales con la
presencia de nuestros grupos culturales, donde se enlazan la poesía, la
música, los bailes y la pintura para culminar en la Verbena, que
celebraremos el domingo 21 de septiembre, con una concurrencia , que
alcanza en cada ocasión al millar de compatriotas y hermanos venezolanos,
que desde todos los rincones de esta región vienen a compartir ese día junto
a la empanada, el vino y la cueca , que les recuerdan sus raíces y sus
ancestros, donde estos elementos estuvieron siempre presentes, junto al
sentido republicano, que para un chileno que se respete, debe ser lo más
preciado en el sentir de una nación, eminentemente libertaria, recordando
siempre a sus más preciados próceres. chilenos y continentales, tanto
civiles como militares.
¡ Así es
que, Compatriotas fraternos, a “sacarse las manos del bolsillo” , tomar el
pañuelo, buscarse una pareja y a bailarse en este mes unas cuequitas, como
siempre lo hicimos, desde que vinimos al mundo, siempre chilenos y
patriotas, entre arpas y vihuelas, con la huifa y el tamborileo que por
estos días ,en el interior de Chile, invaden a las fondas dieciocheras, del
ayer, de hoy y de siempre!
Reinaldo Villegas Astudillo
Cónsul Honorario de Chile de
Valencia, con representación en los Estados de Aragua y Carabobo
Mensaje del Cónsul
Honorario de Chile, Reinaldo Villegas Astudillo a la comunidad venezolana y
chilena de Valencia.
en
la Misa oficiada por el sacerdote Miguel Pan en la Parroquia de San Antonio
del Prebo, el domingo 31- 08-08, con motivo del inicio del “Mes de la
Chilenidad”
Amigas y
amigos:
Nuevamente, y por tercer año
consecutivo, estamos aquí en esta Iglesia de San Antonio, con un nutrido
contingente de integrantes de la comunidad chilena, junto al Padre Miguel
Pan, y a la Congregación Scalabrini; a los hermanos venezolanos y a los
miembros de las colonias de distintas partes del orbe establecidas por
décadas en esta noble, acogedora e históricamente libertaria región de
Carabobo, en primer término para darle gracias a Dios por los bienes que nos
ha deparado durante este año, que va entre uno y otro septiembre, donde
hemos registrado logros y alegrías, pero también hondas tristezas por amigos
entrañables de la comunidad chilena del Aquí y del Allá, como los poetas
valencianos Eugenio Montejo y Guillermo Loreto Mata y los connacionales,
radicados en Caracas, Magallanes Pérez y Patricio González- quienes muchas
veces, por años. estuvieron presentes en actividades nuestras en la ciudad
del Cabriales- y que han iniciado el viaje hacia la eternidad. A todos
ellos, dediquémosle nuestras oraciones, cantos y expresiones de amor a
través de Nuestro Señor Jesucristo, porque están presentes en esa otra vida
espiritual y revivificante en la cual creemos, plenamente, todos los
cristianos
En esta ocasión,
quisiéramos nuevamente referirnos a la Virgen del Carmen, cuya imagen hemos
traído por segunda vez a este templo para que nos acompañe, a partir de
ahora, durante todo el año desde el propio Consulado. Ella, con la cual nos
identificamos como Matrona nuestra desde los tiempos culminantes
independentistas , especialmente desde el 5 de abril de 1818, cuando se puso
fin a tal conflagración , con la Batalla desarrollada en los campos de
Maipú, aledaña a la ciudad -capital de Santiago, y donde ese mismo día, en
un abrazo glorioso, inmortalizado por la Historia de Chile y de América, los
conductores de estas gestas, Don Bernardo O´Higgins y Don José de San
Martín, sustentador de las tropas chilenas desde su patria original
argentina , se dieron un abrazo de regocijo por la liberación de la patria
chilena e hicieron una promesa de construir un Templo Votivo, en homenaje y
recuerdo a la Virgen del Carmen. Tal anhelo, se cumplió, décadas más tarde,
con el apoyo y aportes de todo el pueblo chileno, a través de erogaciones
hasta concluir este santuario, símbolo de la libertad, no sólo de la patria
chilena, sino de los pueblos de nuestro continente.
Como siempre, y
especialmente en mi calidad de Cónsul, y en nombre de toda la comunidad a la
cual represento, pedimos hoy, una vez más, a nuestro Hacedor, configurado
por Dios Padre; Jesucristo, Hijo y el Espíritu Santo, que cada día se
profundicen más las relaciones en todos los aspectos posibles en beneficio
de ambos pueblos: Venezuela y Chile, cuya relación republicana data desde el
23 de junio de 1803, cuando arriba a esta tierra acogedora , un sacerdote,
un eclesiástico -¡como el Padre Pan!- en estos últimos años, entre
muchísimos religiosos Se trata del Canónigo, Don José Cortés de Madariaga,
motivado en su paso por Europa por el Precursor Francisco de Miranda, a fin
de que fuera labrando el camino independentista, como representante suyo,
primero infiltrado en el gobierno imperial y luego, contribuir, como lo hizo
al dar la cara y asomarse valiente y públicamente con sus ideas, el glorioso
19 de abril de 1810, cuando incitó con un gesto de la mano a decirle NO al
último Gobernador cortesano.. A partir de esa fecha y por dos siglos,
vendría esa interrelación constante entre estas naciones republicanas, por
excelencia.
Quisiéramos, como
otra petición a Nuestro Señor, que todos ustedes aquí presentes, familiares
y amigos, se motiven y entusiasmen en acompañarnos en nuestro “Mes de la
Chilenidad” que inauguramos esta mañana memorable, concurriendo a las
diversas actividades que hemos programado de carácter cultural, social y
recreativas que llevaremos a cabo a lo largo de septiembre y cuya difusión
la estamos haciendo por los medios de comunicación de la región, los cuales
nos están colaborando activamente, y por supuesto de nuestra Página Web:
www.chilenosenlinea.net
Aprovechamos esta
oportunidad para agradecer a la Comunidad Scalabrini, por la excelente labor
que realiza con los emigrantes que hemos arribado desde diversos lugares del
orbe a esta tierra pródiga y donde hemos encontrado siempre la mano amable y
solidaria, Creemos y estamos absolutamente convencidos, que cada venezolano,
es un digno hijo de ese Libertador, como lo fue Simón Bolívar, quien dio
muestras de desprendimiento humano y material durante el transitar
existencial, en beneficio de su pueblo, impulsado como persona humana por
ese resplandor divino que nos viene de Dios, del cual somos hijos, a su
imagen y semejanza.
!Que Dios, los
bendiga a todos!. Muchas Gracias.